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Del fruto prohibido de Eva a la incertidumbre de los centennials. Sobre el nuevo mindset del PO.

Del fruto prohibido de Eva a la incertidumbre de los centennials

Sobre el nuevo mindset del PO

 

Por

Jose Bernal

Agile Coach | ScrumColombia

 

Sin entrar en debates religiosos ni de género… sí! Desde el primer relato de la humanidad, Eva mostró el primer patrón de consumo: un sentimiento egoísta! ella quería saber más! ¿Para qué? No lo sabemos, simplemente su mente y su cuerpo no resistieron al producto que la serpiente tenía en producción, la manzana!… o ¿fue la serpiente la que ya era una experta Product Owner (de ahora en adelante abreviado como PO) y logró un producto totalmente irresistible gracias a que conocía las fuerzas interiores que movían a Eva?

Al fin y al cabo, la historia del mundo comenzó con la primera venta exitosa registrada en los libros: Eva fue persuadida por la serpiente para tomar el fruto prohibido de aquel árbol y comerlo.

 

Tal vez años después Adán se haya convertido en el primer administrador y CEO del mundo, aún así, no perdía de vista su cuestionamiento sobre el porqué de Eva. De igual forma, muchos de los primeros estudios sobre el consumismo fueron realizados por economistas y administradores, basados y extrapolados de teorías de la producción tradicional. Las teorías sobre el entendimiento del consumo comenzaron a tener otro tinte cuando la mirada se enfocó en preocuparse en el porqué Eva había mordido el fruto prohibido, o sea, a investigar sobre qué nos mueve a comprar (causas internas sobre las externas). Allí comenzaron a surgir cuestionamientos que los economistas no tenían en su campo de visión teórico, por obvias razones. Ellos saben de múltiples asuntos, sobre las cuestiones internas psíquicas de las personas, no es su campo de experticia.

 

En el caso de Eva, quién fué primero? Eva (el cliente) o el producto (la manzana)? En la vida real, las Evas -nuestros clientes- están primero y luego les llevamos nuestros productos. Aunque es mucho más real que una persona no es “cliente” sin consumir un producto, y no desarrollamos productos que no esperen ser consumidos. Así, hoy en día, pensar en productos-clientes por separado, no es viable.
Cuando Henry Ford estaba construyendo su primer motor de combustión, lo tildaron de loco por no refinar el producto de la época: las carrozas de caballos. Él tenía la visión y el atrevimiento de ir un poco más allá. Y sólo es un ejemplo de cientos. En las empresas ¿se le permite a los POs experimentar para ir un poco más allá? Mmmmm… creo que coincidimos en la respuesta: tiende a NO. El máximo nivel de experimentación que conozco hasta ahora es en facebook, cuando quieren experimentar nuevas ideas, Mark les pregunta: Eso podría matar facebook? Si la respuesta es NO, tienen luz verde para experimentar! Aunque… ok, es el caso extremo en un ambiente ágil maduro.

 

En pleno siglo XXI, donde la conectividad, IoT, data, influenciadores, agilidad, agile coaches, Scrum y los ideales de construir una mejor versión de nosotros mismos, se hace imperativo abordar desde otros ángulos la observación y el análisis de los fenómenos de consumo, de cómo agregar realmente valor y cómo testear aquellos productos que lanzamos al mercado; éstos tres elementos, complementándolos con conocimientos sobre el pensamiento y funcionamiento de bioquímico de la mente (Mario Alonso Puig -médico cirujano, neurólogo y psicólogo-) y los motivadores de compra (Jürgen Klaric -experto en neuroventas-); contrastarlos y reflexionarlos junto con los métodos que ya usamos en proyectos (design thinking por ejemplo), podríamos obtener resultados asombrosos donde nuestras posibilidades de éxito suman. (En futuros papers hablaré de cómo lo he hecho en algunos proyectos.)

 

Así pues, adentrarse en el conocimiento de las fuerzas que influencian al ser humano se convierte en el santo grial para hacer mejores productos, y éste precisamente, es el principal campo de estudio del psicólogo.

Ahora bien, siento que los PO, al momento de desplegar su creatividad, en muchas ocasiones se ven entre la espada y la pared.

Por un lado, el PO es contratado para desarrollar productos para su marca, para los stakeholders, con múltiples requerimientos: ser competitivo en el mercado (primordial), que sí agregue valor, poder tener un producto incremental, etc, etc. Y por el otro lado: mínimo riesgo, alta certidumbre de lo que sucederá, ideas no demasiado descabelladas, entregas de funcionalidades robustas, etc, etc. Entonces, será el ‘ojo clínico’ del PO para poder definir un producto respondiendo a lo que llamaré -esbozado en un párrafo anterior- ‘The POs mindset

El proceso de descubrimiento estará enfocado en observar y analizar. Donde propongo: ¿qué tal que los PO tengan entrenamiento en académico un poco más amplio en conducta humana?

Crear el producto, hacer buenos cortes por releases, saber construir un buen MVP, para que el probar pueda darnos información concreta sobre aquello que queremos observar en funcionamiento.

El insumo de este proceso cíclico, será un mayor aprendizaje sobre el producto-cliente (como un ente no separado, piénsese como mente-cuerpo) y la capacidad de poder agregar valor continuamente.

La base de este proceso, serán esos conocimientos que pueda adquirir un PO sobre la conducta humana, neuropsicología, psicología del consumidor y neuroventas. Las cuales con seguridad darán otra perspectiva a la hora de refinar y tomar decisiones sobre los productos-clientes.

 

A lo que llamo ‘ojo clínico’ es esa habilidad del PO para lograr una articulación interesante entre requerimientos y entendimiento del producto-cliente, que le permita estar enfocado en siempre agregar valor.

 

Será pues un mindset que lo capacita en lograr buenos productos a pesar de que sea la manzana del árbol prohibido o soluciones a medida de las nuevas generaciones nacidas y criadas en el internet (los centennials). Su mindset, junto con la nueva base de conocimiento que propongo, lo capacitan para lograr un entendimiento algo más profundo de aquel ente producto-cliente.

 

Referencias

  • Andrés Oppenheimer. (2014). Crear o Morir. Chile: Debate.
  • Agustina Ciancio. (2017). Centennials: características principales de la nueva generación. 2017, de Universia España Sitio web: http://noticias.universia.es/cultura/noticia/2017/03/28/1150982/centennials-caracteristicas-principales-nueva-generacion.html
  • Gilles Lipovetsky, La felicidad paradójica. Ensayo sobre la sociedad de hiperconsumo. Barcelona. Editorial Anagrama, 2007.
  • Jürgen Klaric. (2014). Véndele a la mente, no a la gente. Perú: BiiA Internacional Publishing.
  • Mario Alonso Puig. No cito ningún libro específico, la obra completa del dicho Médico se basa en psicología positiva y neurociencias. Su obra completa nos da un entendimiento de cómo cambiamos, cómo conseguimos la felicidad y sus vías neurológicas para lograrlo.

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